Diplomacia de género y construcción de paz: abriendo caminos hacia una paz duradera e igualitaria en América Latina
En un mundo donde los conflictos persisten y la igualdad de género sigue siendo un reto, la diplomacia de género se perfila como una herramienta estratégica transformadora. Este enfoque, que integra la perspectiva de género en las relaciones internacionales, no solo ayuda a prevenir o resolver conflictos, sino que sitúa a las mujeres en el centro del diálogo, promoviendo la construcción de una paz más inclusiva, sostenible y justa.
A lo largo de América Latina, diversas políticas públicas, redes multinacionales y casos de éxito están demostrando que la participación femenina activa en la diplomacia puede marcar la diferencia.
Veremos algunos fundamentos, avances, iniciativas destacadas y estrategias que direccionan este cambio, con miras a inspirar una agenda más equitativa y efectiva.
1. ¿Por qué la diplomacia de género impulsa la paz sostenible?
1.1 Marcos normativos y políticas exteriores transformadoras
La Política Exterior Feminista (PEF) ha emergido como un marco estratégico que reconfigura el ejercicio internacional. Su propósito es integrar de manera transversal la perspectiva de género en ámbitos como la cooperación, el comercio, la seguridad y las relaciones exteriores. Países como México, Colombia, Chile y España la han adoptado o la están desarrollando activamente como lo puedes ver en el enlace anterior que te lleva al documento de Política Exterior Feminista de la ONU del 2024.
En América Latina, este enfoque encuentra respaldo en plataformas como la Plataforma para la Política Exterior Feminista en América Latina (PEFAL), que visibiliza avances y brechas en la participación femenina en la política exterior, utilizando análisis comparativos e indicadores regionales library.fes.de.
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Imagen tomada de la PEFAL 2024
1.2 Evidencia empírica que sostiene su impacto
Estudios demuestran que los acuerdos de paz con participación femenina muestran una mayor estabilidad: uno de los hallazgos indica que tienen 35 % más probabilidades de perdurar al menos 15 años. Más allá de la cifra, este dato destaca que la paz construida con inclusión no es solo justa, sino eficaz. Tal como lo puedes ver en la investigación de UN Women.
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Imagen tomada del reporte de UN Women
2. Diplomacia feminista en acción: avances en América Latina
2.1 Iniciativas regionales y redes de colaboración
Un avance destacado es la creación de la Red Iberoamericana de Mujeres Mediadoras, lanzada en junio de 2023 por la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) y la SEGIB. Está conformada por países como Andorra, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, Perú, República Dominicana, Uruguay, entre otros. México ocupa la presidencia de esta red, cuya misión es impulsar la participación activa de mujeres en mediación de conflictos y construcción de paz desde múltiples niveles.
Este compromiso se complementa con el trabajo de organismos como ONU Mujeres, que acompaña programas desde una perspectiva feminista y contribuye a promover prácticas diplomáticas inclusivas.
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2.2 Voces institucionales que visibilizan la diplomacia de género
En Chile, Gloria de la Fuente, subsecretaria de Relaciones Exteriores, representa el rostro de este paradigma en acción. En el gobierno de Gabriel Boric, impulsa una política exterior feminista con el convencimiento de que los liderazgos femeninos son más inclusivos y están mejor preparados para atender las desigualdades, como las agravadas por conflictos y crisis globales.
Asimismo, en el contexto multilateral, la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM), dependiente de la OEA, ha reafirmado su apoyo a la igualdad de género como condición indispensable para la paz, subrayando el rol de las embajadoras y funcionarias públicas en liderar estos procesos.
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Imagen tomada de El País
3. Casos de éxito e iniciativas inspiradoras
3.1 Redes feministas transformadoras
La Red Iberoamericana de Mujeres Mediadoras ya ha celebrado encuentros en Ciudad de México, donde se han compartido experiencias, lecciones aprendidas y estrategias para fortalecer la mediación con género como eje transversal, de hecho, desde Cono Sur, específicamente en Argentina se avanzó tempranamente con la Red Federal de Mediadoras con Perspectiva de Género, creada en 2018. Esta red, actual antecedente en la región, antecedió la creación de una red regional en 2021, ambas promovidas desde el MERCOSUR y enfocadas en capacitar mujeres en mediación y negociación de paz, tal como lo muestra la embajada de Noruega en Argentina.
También cabe destacar el rol de iniciativas educativas y académicas como los Diálogos sobre política exterior feminista, organizados por CLACSO junto a ONU Mujeres y agrupaciones feministas, que en el evento del miércoles 18 de diciembre del 2024, se enfocó en repensar las estructuras internacionales desde una epistemología feminista del Sur global.
3.2 Diálogos de alto nivel y formación diplomática
La formación especializada continúa consolidándose. En julio de 2025, la Fundación Carolina, en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid, celebró el curso “Avances y desafíos de la Política Exterior Feminista en América Latina y España”. Este fue un espacio de intercambio sobre cómo incluir género en diplomacia, comercio, seguridad y cooperación internacional.
4. Diplomacia de género y construcción de paz: más que una declaración de intenciones
Latinoamérica camina hacia una institucionalización real: las unidades de género dentro de Cancillerías, como la mexicana, trabajan en transversalizar esta perspectiva en las prácticas diplomáticas. Además, iniciativas como las redes de mediadoras estructuran espacios permanentes para que la perspectiva de género sea una norma, no una excepción. Por ende, es importante enfocarse en la educación que conlleva, por eso, la construcción de paz requiere transformar también la educación. En el ámbito académico y formativo, la diplomacia feminista promueve una enseñanza crítica que incluye la historia, los derechos humanos y la resolución de conflictos con enfoque en equidad y justicia.
5. Estrategias y recomendaciones para ampliar el impacto
Ten esto presente para que tú también seas parte del cambio:
Para avanzar hacia una diplomacia con verdadera perspectiva de género:
1. Lo primero es incidir en las políticas exteriores: necesitamos que los gobiernos y organismos regionales generen marcos normativos claros y programas de formación que institucionalicen este enfoque.
2. En segundo lugar, resulta clave fortalecer las redes de mediadoras, replicando modelos como la Red Iberoamericana y apoyando la capacitación práctica de mujeres que trabajan directamente en la resolución de conflictos.
3. Un tercer paso indispensable es medir la participación real, implementando indicadores que reflejen cuántas mujeres ocupan cargos diplomáticos, participan en comités de paz o en negociaciones formales, para no quedarnos solo en discursos.
4. En cuarto lugar, debemos promover una educación con perspectiva de paz y género, que vaya desde las escuelas hasta la formación de diplomáticos, porque una conciencia crítica y sensible transforma la manera en que se enfrentan los conflictos.
5. Finalmente, el quinto punto es impulsar diálogos multicapa, integrando a ONG, academia y políticas públicas, para generar estrategias inclusivas y colaborativas que fortalezcan la construcción de paz.
Y ya para finalizar…
La diplomacia de género está abriendo espacios genuinos de participación, construcción colectiva y justicia. Desde redes de mediadoras como la construida en Iberoamérica, hasta voces diplomáticas que creen firmemente en lo transformador, la región ha comenzado a abrazar un nuevo paradigma. Pero el desafío continúa: es vital consolidar estas estructuras, acrecentar espacios formativos, fortalecer la medición del progreso y mantener el compromiso con la igualdad como principio rector.
¿Qué estás haciendo tú para aportar al cambio?



